Los Orioles de Baltimore protagonizaron una noche memorable el viernes, desatando una ofensiva de jonrones tan potente que, en cierto modo, se quedaron sin su artillería para celebrar. El equipo acumuló una asombrosa distancia de 2.401 pies en cuadrangulares durante su aplastante victoria sobre los Boston Red Sox.
Esta proeza de poder no solo aseguró una victoria contundente, sino que también se convirtió en un símbolo del excepcional rendimiento ofensivo de los Orioles. La gran cantidad de jonrones conectados dejó al equipo, en tono de broma, sin más «fuegos artificiales» para festejar la magnitud de su hazaña.
