La sequía ofensiva de Cal Raleigh, el poderoso bateador de los Marineros, ha alcanzado proporciones históricas. Su racha de 34 turnos al bate sin conectar un solo hit es la más larga registrada en la Era de la Bola Viva (desde 1920) para un jugador que viene de una temporada con 40 jonrones.
Esta estadística alarmante, sin embargo, es solo una faceta del problema que atraviesa Raleigh. La dificultad para conseguir hits sugiere que su rendimiento general en el plato se ha visto comprometido, planteando interrogantes sobre las causas subyacentes de esta caída en su producción.
