Veteranos de guerra ucranianos, muchos de ellos con amputaciones resultantes del conflicto, están participando en un campeonato de boxeo singular, enviando un mensaje contundente y unificado: «No queremos lástima». Este evento no solo pone de manifiesto su inquebrantable espíritu competitivo, sino que también subraya su profunda resiliencia y determinación frente a las adversidades. A través de este deporte, demuestran su fuerza interior y su capacidad para superar los desafíos físicos, reafirmando su dignidad y su valor más allá de sus heridas de guerra.
