El capitán del Liverpool, Virgil van Dijk, criticó con dureza a su equipo, sugiriendo que «se rindieron» y mostraron una preocupante falta de espíritu de lucha durante su humillante derrota por 4-0 ante el Manchester City en los cuartos de final de la FA Cup. Esta contundente derrota en el Etihad Stadium el sábado significó la eliminación de los «Reds» de la competición, tras una actuación dominante por parte del equipo de Manchester.
El propio Van Dijk se vio envuelto en una jugada crucial del encuentro: cometió una falta sobre Nico O’Reilly dentro del área de penalti. Esta acción permitió a Erling Haaland convertir desde los once metros, abriendo así el marcador y marcando el inicio de la debacle para el Liverpool.
