Sebastian Fundora ofreció una actuación demoledora contra Keith Thurman, asegurando una victoria dominante y reteniendo con éxito su título de peso superwélter del CMB. Esta victoria decisiva marcó un momento significativo, ya que Thurman sufrió la primera derrota por detención de su carrera. Después del combate, Fundora comentó que la pelea fue «mucho más fácil de lo que había anticipado», subrayando la contundencia de su triunfo.
